Según mi propia experiencia, he podido comprobar cómo en la mayoría de las ocasiones, para que las personas «despertemos y avancemos», tiene que ocurrir una desgracia o una circunstancia de esas que “TE HACEN TOCAR FONDO”, en la que sientes que te adentras en un túnel cada vez más profundo.

¿Por qué tenemos que vivir esa experiencia para poder realizar un cambio?

Una de las posibles respuestas es que mientras permanecemos sumergidos en la rutina -envueltos en una falsa seguridad- no nos paramos a pensar sobre “el sentido de nuestra vida”. Perdemos la perspectiva con cosas banales, inútiles e ínfimas.

Cuando decidimos suele ser por dos motivos: Para huir del dolor o porque tenemos una gran visión de lo que podemos llegar a lograr.

La verdadera cuestión es si estás lo suficientemente harto como para pagar el precio que requiere ese cambio – no, no te voy a engañar: se paga un precio y el camino no es fácil-.

► Si tu respuesta es NO, es que aún estás cómodo en la incomodidad, tu situación aún es soportable o te resignas a que las cosas sigan así.

► Si tu respuesta es SÍ, has llegado a ese momento en el que te preguntas hacia dónde vas, cuál es tu propósito en la vida y dónde te gustaría estar. ESTÁS PREPARADO.

Basado en el libro “Donde tus sueños te lleven”.
Victoria@DeLaExperienciaAlEquilibrio.com